Ex-Conventos de Oaxaca Ex-Convento de Cuilapan
Ex-Convento de Cuilapan Imprimir Correo electrónico

Ex-Convento de Cuilapan El convento más importante que fundaron los Padres de la Orden de Santo Domingo de Guzmán en los Valles Centrales de Oaxaca durante el siglo XVI, es el de la Villa de Cuilapan, a mitad del camino entre la ciudad de Antequera (nombre que llevó la ciudad de Oaxaca en la época colonial) y la Villa de Zaachila (antigua capital del Señorío Zapoteco).

     Veinte años habían transcurrido desde que Hernán Cortés y sus huestes de españoles y de indígenas arribaran y se asentaran en estos valles y ya los frailes Dominicos avanzaban en la edificación de su convento, el cual pusieron bajo la advocación del apóstol Santiago.

     Los grandes espacios, patios, celdas, capillas, crujías, huertas y atrios  que componen esta imponente unidad arquitectónica, dan testimonio  de la suprema importancia que tendría en la vida social, política, económica y sobre todo religiosa no sólo de la población de Cuilapan sino de  todos los pueblos del Valle de Oaxaca y más allá.

     Importantes sucesos  de la historia oaxaqueña han tenido lugar en este soberbio edificio. Fue  aquí donde se inició la evangelización de masas en los albores de la  cristianización de los oaxaqueños y cuando tuvieron que abandonarlo  los religiosos, acontecieron aquí hechos trascendentes para la República, como fue el sacrificio del general Vicente Guerrero.

     El héroe de la Independencia nacional y segundo presidente de la República, fue traicionado y hecho prisionero en Acapulco y posteriormente trasladado a Huatulco. De ahí se le condujo a la capital del Estado. Después  de permanecer preso en el convento de Santo Domingo de la ciudad de  Oaxaca, se le llevó al de Cuilapan, donde en una celda del claustro bajo  estuvo en capilla para ser fusilado dos días después -14 de febrero de  1831-, en el lugar donde hoy se alza un monumento a su memoria.

     En tiempos recientes, nuestro convento recibió al Papa Juan Pablo II,  quien desde el amplísimo atrio ofició una misa para incontable número  de fieles, especialmente indígenas que llegaron no sólo de sus comunidades en Oaxaca sino de Chiapas, Yucatán, Puebla y Guatemala, para  escucharlo.

     El convento llegó a nosotros en el estado inconcluso y casi ruinoso en que se encontraba al sorprenderlo las Leyes de Reforma dictadas durante el gobierno de Benito Juárez. Por qué nunca se puso fin a tan grandiosa obra ha quedado como un enigma y sólo una vieja leyenda que resuena todavía en sus viejos muros explica que fue el mismísimo diablo el que con sus muy malignos artificios ocasionó que lo que se construía de día se desmoronara de noche y así fue cuento de nunca acabar... cosas del demonio metidas en las obras de Dios.

 
 
Copyright © 2017 Guía Oaxaca
2004-2009 Diseño y Hospedaje OaxNet